Campeón del Mundo Alemania


Copa Mundial 1974

4 de agosto de 2009 | Categoría: | escrito por |

Copa del Mundo de fútbol 1974

Anfitrión: RFA Alemania
Campeón del Mundo: RFA Alemania
Subcampeón: Holanda
Tercer lugar: Polonia
Cuarto lugar: Brasil
Pichichi / Bota de Oro:  Grzegorz Lato (Polonia) – 7 Goles
Participantes: 16 (Argentina, Australia, Brasil, Bulgaria, Chile, RDA Alemania del Este, Haití, Italia, Holanda, Polonia, Escocia, Suecia, Uruguay, RFA Alemania, Yugoslavia, Zaire)
 

 

Como parte de los festejos del vigésimo aniversario de la conquista del primer título, Alemania organizó la X Copa del Mundo de Fútbol, que se desarrolló entre el 13 de junio y el 7 de julio de 1974. Al igual que su antecesor México,  los germanos aprovecharon la infraestructura realizada para los juegos olímpicos que se disputaron en Munich dos años antes. Las sedes se designaron a lo largo de toda la República, desde Hamburgo hasta la ciudad olímpica, pasando por Dortmund y Gelsenkirchen, totalizando nueve ciudades. A pesar de que los aspirantes crecieron a noventa y nueve países, nuevamente la primera fase se disputo con el ya clásico sistema de 16 (dieciseis) participantes, separados en cuatro grupos de cuatro equipos.

El grupo A) estuvo conformado por ambas escuadras alemanas (Federal y Democrática), Australia y Chile; Grupo B) Yugoslavia, Brasil, Escocia y Zaire; Grupo C) Holanda, Suecia, Bulgaria y Uruguay; Grupo D) Polonia, Argentina, Italia y Haití. La primera llave fue obtenida por las selecciones alemanas, ubicándose como líder la federal, a pesar de haber perdido el choque contra los demócratas por 1 a 0.

El grupo B) fue gobernado por Yugoslavia, seguido por el combinado brasileño, que solamente avanzaron a la segunda instancia por diferencia de goles, ya que existió un triple empate en el primer lugar entre los mencionados y Escocia. Los yugoslavos se valieron de la aplastante victoria ante la modesta selección de Zaire, por 9 a 0, con tres tantos de Bajevic. Los africanos se despidieron del certamen sin puntos ni goles a favor, recibiendo la friolera de catorce tantos en su valla.

La serie C) se destacó por la aparición de la increíble selección de Holanda, denominada “la naranja mecánica”, quien desplegó en ese torneo lo que más tarde se conocería como “fútbol total”, jugadores presionando en todo el terreno, sin ocupar posiciones fijas, siendo los abanderados Johan Cruyff, Johnny Rep y Johan Neeskens. Los tulipanes dominaron la llave obteniendo sendas victorias ante búlgaros y “charrúas” y empatando a cero gol con el seleccionado sueco, que a la postre se convirtió en el segundo equipo clasificado.

El restante grupo deparó una interesante sorpresa, de la mano del goleador del copa, Grzegorz Lato (anotó siete tantos a lo largo de la competencia), la selección de Polonia se encaramó en la cima de la llave, al obtener tres triunfos, incluyendo la arrolladora victoria ante Haití por 7 a 0. Lejos quedaron los restantes equipos, los albicelestes recalaron en la fase siguiente al eliminar a la poderosa “azurra” por diferencia de goles. 

Para la nueva instancia se formaron dos series de cuatro equipos, donde los primeros clasificados jugarían la final del certamen y los segundos el encuentro por el tercer puesto. El grupo 1) estuvo conformado por Holanda, Brasil, Alemania Democrática y Argentina; el Grupo 2) confrontó a Alemania Federal, Polonia, Suecia y Yugoslavia. Tulipanes y germanos arrasaron cada uno en su serie, obteniendo todos los puntos en disputa, pero con estilos totalmente disímiles, potencia en uno, practicidad en otro. Ni la técnica brasileña, ni la astucia polaca alcanzaron para afianzarse en la definición, debiendo conformarse con el partido consuelo, el de la medalla de bronce.

La partida final se disputó el domingo 7 de julio en el fabuloso Estadio Olímpico de Munich, con las graderías repletas de simpatizantes de ambos equipos. El encuentro no podía comenzar mejor para los holandeses, luego de una serie de toques, a tan solo 2´ de iniciado el juego, penal que traduce en gol Neeskens y era todo algarabía para los visitantes, pero la enjundia y coraje de los locales, pudo más que la deslumbrante precisión naranja y antes de finalizar la primera parte, revierte el resultado con tantos de Paul Breitner y el “torpedo” Gerd Muller.

El capitán Franz Beckenbauer, Sepp Maier, Berti Vogts, y los goleadores de la final, fueron los artífices de la espectacular campaña que consagró por segunda vez al elenco teutón como mejor del mundo.

Hasta el día de hoy se establece que el título lo obtuvo Alemania, pero el campeón “moral” fue la mágica selección de los países bajos.
 


Copa Mundial 1990

4 de agosto de 2009 | Categoría: | escrito por |

Copa del Mundo de fútbol 1990

Anfitrión: Italia
Campeón del Mundo: Alemania
Subcampeón: Argentina
Tercer lugar: Italia
Cuarto lugar: Inglaterra
Pichichi / Bota de Oro:  Salvatore Schillaci (Italia) – 6 Goles
Participantes: 24 (Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, Camerún, Colombia, Costa Rica, Checoslovaquia, Egipto, Inglaterra, Irlanda, Italia, Holanda, Rumania, Escocia, Corea del Sur, España, Suecia, Emiratos Árabes Unidos, EE.UU., Uruguay, URSS, Alemania, Yugoslavia)

 

Ocho años después del Campeonato Mundial de España, Europa volvía a albergar una Copa del Mundo. Esta vez era Italia el país elegido, un país que sin dudas contaba con la liga más competitiva del mundo.

Veinticuatro selecciones se dieron cita en la máxima competición. La Argentina de Maradona, la Alemania de Matthews, la Italia de Robertino Baggio y la Holanda de Gullit, Rijkaard y Van Basten llegaban como las grandes favoritas para llevarse el torneo.

Camerún soprendió a todos en el encuentro inaugural al derrotar a la Argentina por 1-0. Alemania, Brasil e Italia dominaron sus grupos, mientras que equipos como Colombia y Costa Rica daban la sorpresa metiéndose en octavos de final.

Fue en octavos donde comenzaron a darse los grandes encuentros. El mal torneo de la Argentina hizo que se tuviese que cruzar con Brasil. En un encuentro muy recordado, Brasil metió debajo del arco a la Argentina, pero un gran pase de Maradona le permitió a Caniggia anotar el único gol del partido.

Mientras tanto, Alemania vencía 2-0 a una Holanda que se despedía sin pena ni gloria de la Copa del Mundo, mientras que en uno de los más famosos encuentros de ese torneo, la sorprendente Camerún dejaba fuera a Colombia, con un antológico gol de Roger Milla luego de robarle el balón a René Higuita.

Ya en cuartos de final, Goycoechea se vistió de héroe para clasificar a la Argentina frente a Yugolavia en los penaltis. Alemania e Italia continuaban su marcha hacia el título e Inglaterra dejaba por el camino al sorprendente Camerún.

De esta forma la Inglaterra de Gascoine se mediría con Alemania y la Argentina se cruzaría con Italia.

El corazón de Nápoles se vio dividido. Italia por un lado y Maradona por el otro. Recuerdo una bandera que decía: "Diego, Napoles te ama, pero Italia es nuestra patria" y que reflejaba el sentimiento del pueblo napolitano. "Toto" Schilachi adelantó a los locales pero Claudio Caniggia empató el encuentro. Con ese resultado llegaron a los penales, donde Goycoechea se convirtió en el gran héroe tapando los disparos de Serena y Donadoni.

Maradona volvía a enfrentar a Alemania en una final pues los germanos se deshicieron de Inglaterra en semifinales.

Roma fue testigo de la gran final. La Argentina de Bilardo llegaba con enormes bajas. Ni Caniggia ni Burruchaga podían ser de la partida por sanción y Maradona tenía muy deteriorado su tobillo a tal punto que debió infiltrarse para participar.

En contrapartida Beckenbauer contaba con todas sus figuras. Pese a ello y a ejercer un dominio casi total el gol germano no se veía por ningún lado. Pero un polémico penalti pitado por el mexicano Codesal le permitió a Andreas Bhreme batir de forma muy ajustada a Goycoechea.

Alemania fue campeón y Maradona lloró con la medalla de plata colgada. Italia tuvo el consuelo del tercer puesto aunque nadie lo celebró.

Klinsman, Matthews, Maradona, Schilachi, Higuita, Roger Milla y Caniggia fueron las grandes figuras de un torneo que contó con estadios llenos y una pasión pocas veces vista.


Copa Mundial 1954

4 de agosto de 2009 | Categoría: | escrito por |

Copa del Mundo de fútbol 1954

Anfitrión: Suiza
Campeón del Mundo: Alemania
Subcampeón: Hungría
Tercer lugar: Austria
Cuarto lugar: Uruguay
Pichichi / Bota de Oro: Sándor Kocsis (Hungría) – 11 Goles
Participantes: 16 (Austria, Bélgica, Brasil, Checoslovaquia, Inglaterra, Francia, Hungría, Italia, Mexico, Escocia, Corea del Sur, Suiza, Turquía, Uruguay, RFA Alemania, Yugoslavia)

 

El Mundial de Suiza tiene el gran peso de haber seguido al de 1950, que tuvo la final más apasionante de la historia. Sin embargo, esta edición también quedará guardada en la retina de los amantes del fútbol. Nunca antes (ni probablemente después) se vería tan buen fútbol, acompañado de la friolera de 140 goles en tan sólo 26 partidos..

Fueron varios los motivos por el que esta Copa del Mundo fue especial. Primero, porque había un equipo europeo que estaba haciendo delirar a todos con su buen juego, más precisamente la selección de Hungría. Segundo, porque el vigente campeón Uruguay llegaba sin perder un partido en este tipo de citas. Tercero, porque se daría el máximo resultado en la historia de los Mundiales. Y créanos, podríamos nombrar muchos más.

Hungría venía liderada por el jugador del Real Madrid, Ferenc Puskás, secundado por Jozsef Boszik  y el gran goleador Sándor Kocsis, entre otros. Fue uno de los mejores equipos que se han visto, con un juego muy vistoso, priorizando el ataque y la simplicidad. Prueba de ello son los 27 goles convertidos en todo el torneo, con un promedio de más de 5 por encuentro (lo que se acentúa aún con el hecho de que el tercer partido que debía jugar ante Corea del Sur, el último de su grupo, fue suspendido por no tener influencia en la situación de ambos).

Luego de vencer 4-2 a Brasil, los magiares deberían enfrentar en semifinales a los uruguayos, en lo que fue catalogado como “El partido del siglo”. Frente a frente estarían el fútbol aguerrido y pasional de los sudamericanos ante el estilo y el buen juego europeo, dos fuertes estilos que colisionarían en 90 minutos. Por el lado charrúa, no pasaba desapercibida la presencia del “Negro Jefe” Obdulio Varela, capitán y máximo exponente del equipo, a quien el destino quisiera dejarlo afuera del gran encuentro. Además estaban otros campeones del ’50, como Schiaffino, Míguez y Máspoli.

Los húngaros se pondrían rápidamente en ventaja, para luego aumentar diferencias al comenzar el segundo tiempo. Pero con una genial muestra de orgullo y vergüenza deportiva, los celestes se lanzaron al ataque y lograron empatar con dos goles de Juan Eduardo Hohberg, argentino al servicio de la selección uruguaya. Pero a pesar de esto, dos anotaciones del mencionado Kocsis (que convirtió 11 en total) en el tiempo extra. Hungría culminaba con la historia charrúa, para erigirse en la nueva sensación del fútbol mundial. Pero faltaría algo más.

Hasta ahora, por un motivo especial, no hemos nombrado a Alemania Federal. Los germanos habían compartido grupo con los magiares, sucumbiendo por 8 a 3 y acabando en el segundo lugar. Pero con sendas victorias ante Yugoslavia y Austria, se meterían en la final a por una revancha, que estaba muy lejos de ser posible. Más cuando a los ocho minutos Hungría ya estaba dos goles arriba en el marcador, con anotaciones de Puskás y Czibor.

Pero como el fútbol es tan hermoso como impredecible, Alemania descontaría a los 10’ y empataría a los 18’, con goles de Morlock y Rahn. Y cuando todo hacía parecer que se irían a tiempo extra, aparece de nuevo Helmut Rahn a los 86’ para desatar la alegría de los teutones, que de la forma más imprevista se habían consagrado en un torneo totalmente dominado por sus rivales de turno, algo muy parecido a lo que sucedería veinte años más tarde con la “Naranja Mecánica”.

Nacía un mito: Alemania no brilla, pero gana.